¿Pueden los mosquitos oler el sudor?

¡Ah, sí, los mosquitos! Probablemente una de las especies más aborrecidas en toda la humanidad. No solo por ser los portadores de grandes plagas. Sino también por sus fastidiosos picores y por su fuerte impulso de alimentarse de la sangre humana. Y es que además, hay que tener que anualmente se reportan cerca de 750.000 muertes a causa de los mosquitos.

Pero, muy a pesar de lo que suponen sus maldecidas picaduras, hay que reconocer que sin estos animales, no existiría un claro equilibrio en el reino animal. Por ejemplo, además de ser unos grandes polinizadores, también son la fuente de alimento para muchos animales como peces, reptiles, aves y roedores, entre otros.

Sobre los mosquitos hay que agregar además que en el momento se reconocen cerca de 3500 especies. Es decir, existe una amplia gama de estos animales, cuyo tamaño no llega a superar más de los 15 milímetros. Las peores especies por supuesto se extinguieron hace miles de años.

Curiosamente, la vida de este tipo de animal va de los 10 a 15 días.

Se guían a través de su olfato

Ahora bien, conociendo más sobre los mosquitos y más específicamente sobre la pasión que tienen de picar al ser humano, el grupo de investigación del Laboratorio de Genética Tropical de Miami ha realizado un hallazgo fascinante. El grupo de investigadores, estuvo centrando un análisis muy profundo sobre la especie de mosquito Aedes aegypti.

Esta especie es la que más relación tiene con la especie de mosquito zika y dengue que son tan famosos en el mundo. Esta investigación develó cómo los mosquitos hembras, que son propiamente los que siempre cumplen con la labor de mordernos, se orientan con su olfato para elegir a su próxima “víctima”.

Lo que ocurre es que el dióxido de carbono del ser humano atrae a los mosquitos. Su olfato es muy perceptivo de los ácidos lácticos que se derivan del ser humano. Como también el presente en otros animales vertebrados. Son los animales vertebrados los que mejores nutrientes tienen para ofrecerle a los huevos con los que asegura su especie a través de la reproducción.

El famoso Ir8a, el receptor que define su olfato

De modo que sí, los mosquitos sí pueden olfatear nuestro sudor. Y ese dato les sirve de referencia para saber exactamente a quien morder. Este era un dato que ya venía siendo avalado desde la misma década de los años 60.  Sin embargo, el equipo de científicos del Laboratorio de Genética Tropical de Miami lo que hizo fue reconocer a través de qué se guían los mosquitos.

Y descubrieron que los mosquitos hembras cuentan con receptor denominado como Ir8a. Este rastreador olfativo se encuentra ubicado en las mismas antenas de los mosquitos. Los neurobiólogos decidieron entonces modificar el gen a cargo del desarrollo de dicho receptor olfativo.

La teoría indicaba que al realizar la modificación, se reducía al 50% la capacidad del mosquito de reconocer los ácidos lácticos desprendidos por el ser humano. Y en efecto, el equipo de investigadores, comandados por Matthew DeGennaro, realizó el trabajo de eliminar el receptor Ir8a.

Un estudio para proteger al ser humano

Una vez completada la modificación, que fue realizada a través de un sistema sofisticado denominado como CRISPR-Cas9. Los mosquitos modificados y los no modificados fueron expuestos al brazo de Matthew DeGennaro. Esta prueba solo tardó 4 minutos. Pero en ese tiempo se pudo comprar lo estimado por los investigadores.

Los no modificados decidieron posarse sobre el brazo del investigador. Mientras que aquellos que ya no contaban con el Ir8a, se mantuvieron al margen de los ácidos lácticos de la persona. Con este estudio, más allá de conocer más sobre el comportamiento de los mosquitos, será posible avanzar en el desarrollo de nuevos repelentes anti-mosquitos para que el ser humano.

Sería un paso muy significativo a una era donde el ser humano podría mantenerse al margen de las epidemias y fatalidades engendradas por los mosquitos.