¿Por qué siguen existiendo las falsas creencias pese a la existencia de internet?

Una vez que se generan las falsas creencias, es muy difícil hacerlas desaparecer. A las personas les cuesta mucho eliminar esa opinión errónea, aun cuando hay una enorme cantidad de pruebas en su contra. Se trata de una situación que despierta inquietud y por ello ha sido analizada desde un punto de vista crítico y académico.

Un reciente trabajo de los expertos del Open Mind del Massachusetts Institute of Technology señala una conjetura sobre este tema. Al parecer, cuando una persona obtiene muchos comentarios positivos de una creencia, entonces dicha persona se siente muy segura de que es verdad.

Y esta verdad perdura en el tiempo, a pesar de que surjan evidencias en el futuro que digan lo contrario.

El tema de la desinformación: un motivo de estudio

En el siglo XXI, la desinformación o información errónea se ha convertido en un tema de interés para gran cantidad de investigadores.

¿A qué obedece esta situación? Pues, al hecho de que con la informática, redes sociales e Internet hay gran abundancia de información falsa. Esta información conocida como fake news, parece cautivar a millones de personas (incluso más que la información real).

A esto se añade que las personas parecen poco interesadas en contrastar los datos que leen. O en escuchar opiniones adversas a sus creencias. ¿Por qué la gente se siente tan segura de lo que ya sabe y no lo contrasta con otras informaciones?

Para despejar la duda antes descrita, los estudiosos del Open Mind del Massachusetts Institute of Technology realizaron un peculiar experimento. Vamos a describirlo a continuación.

Experimentando con la desinformación

El grupo de investigadores llevó a cabo tres experimentos valiéndose de la colaboración de participantes online. Todas estas personas fueron contactadas a través de la web Mechanical Turk.

En tres pruebas y con grupos separados, se comprobó como era la opinión respecto a unas determinadas imágenes. Para validar las pruebas tomaron las respuestas sobre cada imágen de al menos 500 personas. A cada uno de los participantes se le presentó diferentes formas coloridas en la pantalla de un ordenador. Luego, se les preguntó cuáles de esas imágenes correspondía a un «daxxy«.

Se indicó que un «daxxy» era una imagen con un color, forma y tamaños particulares. No obstante, los participantes nunca tuvieron una información exacta sobre dicho color, forma y dimensiones. Por tanto, tenían que adivinar cual de las imágenes presentadas era realmente un «daxxy«. Antes de contestar podían cotejar sus respuestas con los comentarios de otros participantes para ver si tenían razón.

Los resultados de este experimento

Los resultados arrojaron que las personas se sentían no solo seguras, sino convencidas de sus respuestas cuando otros estaban de acuerdo. Por tanto, se concluye que la idea de “certeza” muchas veces tiene que ver con la “aceptación”. Es decir, la convicción de que algo está bien viene por convencionalismo.

En un mundo dominado por Internet, las noticias que tienen mucho aval de la “comunidad digital” se convierten en verdades. Y todo el mundo las acaba aceptando. Cosas que si bien pueden tener fallos, conjeturas dislocadas o asincronías, resulta que son aceptadas como verdaderas y se catapultan como dogmas.