Los calamares podrían ser la alternativa al plástico

El problema del plástico en el mundo es cada vez peor. Se trata de un recurso que al no ser biodegradable contamina de manera enorme. En este momento existen objetos plásticos en el mar, cuya edad sobrepasa a los cien años. Objetos que pueden tener siglos más de vida.

El plástico, que es uno de los derivados del petróleo, que más tiene uso a nivel global. Para crear productos de cocina, envases y ropa, entre otros, se recurre al plástico. Por eso, su uso a gran escala tiene tanto impacto. Pero a pesar de los grandes esfuerzos por reciclarlos, el volumen de plástico que se transforme en basura es muy alto.

Ese es un problema que puede estar a punto de ser descartado en la historia de la humanidad. O al menos así será, si se intensifica el uso del Squid Ring Teeth (SRT) de los calamares. Como lo indica su nombre, el SRT es el anillo de dientes que posee el calamar en la misma base de sus tentáculos.

Una alternativa que definirá el futuro (o extinción) del plástico

Este SRT se caracteriza por contener una proteína que es denominada como squitex. Dicha proteína puede transformarse en fibra mediante un proceso químico. Dicha fibra podría ser utilizada para la fabricación de materiales cuya resistencia sería idéntica a la que ofrece el plástico.

De ese modo, los calamares pueden convertirse en la alternativa para empezar a disminuir el efecto del plástico en el mundo. Ya que precisamente, este nuevo material, al tener propiedades de fibra tendría una densidad molecular biodegradable. Este estudio sobre los calamares y su alternativa para erradicar el plástico fue llevado a cabo por Melick Demirel.

En su estudio, que fue publicado en Frontiers in Chemistry, Demirel afirma que la proteína que se extrae del SRT cuenta con biopolímeros más avanzados que los polímeros sintéticos existentes del plástico.

Más acerca de la proteína presente en el SRT

El otro dato interesante derivado de la proteína y fibra del SRT es que su resistencia es mucho más avanzada. De modo que se mantienen al margen a cuestiones como la abrasión, o bien, la misma erosión del tejido. Esto impactaría en que se evitaría al máximo la liberación de microfibras. Algo que sí ocurre con los microplásticos tradicionales.

Lo más interesante es que a largo plazo los calamares no sufrirían demasiado daño. Se trata de una proteína que puede ser renovable. Importante dejar en claro además que esta alternativa al plástico logra extraerse haciendo uso de oxígeno, agua y azúcar.

¿Será este el inicio de una nueva era? ¿Serán los calamares la alternativa más fantástica para disminuir el consumo del plástico tradicional en el mundo? Esperamos que así sea.