La reproducción de los caballitos de mar

Este llamativo espécimen, que tiene cara con forma de caballo, posee un sistema de procreación interesante. La gestación en los caballitos de mar se da de forma peculiar porque son los machos quienes gestan. Existen unas 35 especies diferentes de caballitos de mar.

Así como otros animales, los caballitos tienen un ritual de apareamiento específico. Consiste en un baile que dura días completos. El nado de los enamorados se cuenta en horas. Juntan sus hocicos y entrelazan sus colas, lo que forma un corazón.

Esta pose coloca el oviducto de la hembra en dirección de la bolsa incubadora que tiene el macho en el torso. Ahí, ella deposita un centenar de huevos. El varón se encarga de fertilizarlos y cierra su bolsa, parecida a un útero femenino. Los embriones madurarán y serán alevines.

La gestación es corta y prolífica

El proceso de gestación dura aproximadamente 45 días. Durante ese tiempo el macho tendrá en su cuerpo los huevos depositados por la hembra hasta que hayan madurado completamente.

Durante el apareamiento la hembra puede llegar a colocar hasta 1500 huevos. Aunque el número parezca muy elevado, muy pocos sobreviven, en torno al 1%. Los demás son devorados por los depredadores, como los pingüinos, los cangrejos o la raya. O son atrapados por las redes de pesca. Incluso el clima influye en que vivan o mueran.

Su pesca y captura es indiscriminada, ya que muchos son vendidos como recuerdos o utilizados en el campo científico. Se estima que sólo en China se capturan 25 millones anualmente para ser usados con fines medicinales.

Características de los caballitos de mar

Dicha especie, es familia de peces pipa y dragones de mar. Nadan verticalmente, cuentan con unas aletas a los lados de su cuerpo que le permiten impulsarse. También tienen aletas en el pecho, que están cerca de las branquias para poder equilibrarse y cambiar de dirección.

En sustitución de escamas, tienen una piel alargada y sobre ella pequeñas placas de huesos que parecen anillos. En cuanto a su vista, cada ojo se puede mover de forma independiente.

Prefieren las zonas de poca profundidad y cálidas.  Aquí se pueden ocultar, gracias a la posibilidad física que les permite confundirse con el entorno. Dicho camuflaje les asegura cambiar de color y pasar desapercibidos frente a los depredadores. Son bastante pequeños, llegan a medir de alto media pulgada y los más grandes cuentan con 8 pulgadas.

Algunas regiones han disminuido el número de hipocampos en sus aguas. Es posible que la caza tenga que ver con esto. En países como Indonesia, son utilizados para ventas en locales comerciales.

La especie no es apta para vivir cautivamente. Las personas tratan de conservarlos en acuarios, pero no resisten las condiciones de estrés, ni las enfermedades que se puedan generar en las peceras.