La dura infancia de un pingüino emperador

Los cambios climáticos han empezado a afectar la vida del pingüino emperador. Esta es una de las especies de pingüino más grandes que existen. Pero a su vez una de las que más pruebas tiene que afrontar durante su desarrollo y evolución. Este tipo de animal suele crecer y madurar en la Antártida.

Y de acuerdo a investigadores del Instituto Oceanográfico Woods Hole, conocida como WHOI por sus siglas en el idioma inglés, este tipo de pingüino tiene que afrontar grandes retos para  sobrevivir. La primera prueba se encuentra precisamente en que sus padres abandonan a las crías tras cumplidos los primeros cinco meses de vida.

A partir de ese momento el pingüino emperador afronta una infancia díficil. Donde tiene que aprender a nadar por sí mismo y lograr sobrevivir en el panorama frío de la Antártida. En el estudio llevado a cabo recientemente por WHOI, se trabajó con la vida de 15 pingüinos emperador. Los cuales fueron marcados, introduciéndoles un rastreador.

Una infancia llena de retos

Estos rastreadores se fijaron en la espalda de cada pingüino sano. Más exactamente en aquellos que notablemente tenían una mayor esperanza de vida, dada su constitución física. Gracias a dicho rastreador se pudo conocer todos los desplazamientos que realizan estos pollos, dejando en claro la ubicación en la que se encontraba, gracias al uso de un GPS.

Los rastreadores permitieron reconocer que los pingüinos realizaron alrededor de 62.000 inmersiones en las frías aguas del territorio de Terre Adélie en la Antártida. Estos animales, que ya se encontraban en su edad juvenil se dirigieron hacia la zona norte, para encontrar así agua de temperaturas más cálidas y abiertas.

Lo que anunció la investigadora Sara Labrousse, quien lideró el proyecto de WHOI es precisamente durante este tiempo que los pingüinos están aprendiendo a nadar. De manera que el proceso de aprender a nadar lo asumen los mismos pingüinos emperador, lo que denota la soledad que vienen afrontando desde su infancia.

Un aprendizaje que definirá su supervivencia

Este es entones un periodo de aprendizaje que acontece tanto en obediencia a toda la herencia genética que reciben, como también por las condiciones atmosféricas que afrontan. Los investigadores de WHOI descubrieron que este aprendizaje ocurre inicialmente de manera muy torpe, develando a su vez una gran inseguridad por parte de estos.

Sin embargo, con el paso del tiempo alcanzarán una destreza muy avanzada. De acuerdo a la investigación, buena parte del invierno la afrontando buceando bajo las capas de hielo marino. Pero durante este tiempo, deciden ubicarse en la zona sur, para realizar inmersiones mucho más profundas.

Además de esto se percibió que durante esta fase de aprendizaje, el buceo acontece principalmente en el territorio oceánico conocido como termoclina. Se trata de un escenario donde las aguas cálidas de la superficie se funden con aguas frías y bastante profundas.

Una especie amenazada por el cambio climático

Durante este tiempo de vida del pingüino emperador, las inmersiones pueden alcanzar una profundidad de 264 metros. Es en este punto donde se analiza la tasa de supervivencia del pingüino emperador.

Con todos estos estudios se logró identificar la gran dependencia que tienen los pingüinos con las temperaturas del hielo marino. De manera que a largo plazo el cambio climático los afectará fuertemente.

Ahora bien, después de que la hembra logra poner el huevo, éste quedará bajo cuidado de los machos, ofreciéndoles el calor y la protección. Las hembras se lanzan entonces a la tarea de cazar peces, como también a engordar para cuando llegue el periodo de alimentar a la cría.

Una vez alcanzan su fase de jóvenes, el pingüino emperador estará en el mar durante un lapso de 5 a 6 años. Luego retornará a su colonia para aparearse e iniciar el proceso de cuidado de las crías, hasta que estas mismas cumplen los cinco meses y son abandonadas para iniciar su propio ciclo de dura infancia.