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CIENCIA

Imprimen un puente diseñado por Leonardo Da Vinci en 3D

Leonardo Da Vinci es sin duda uno de los genios más respetados del Renacimiento. De hecho, se estima que es uno de los iconos de la historia universal del arte. Pese a ello, fue también un genio en muchos campos. Se sabe que fue todo un ingeniero que dio vida a grandes invenciones.

Hoy, una impresión 3D revive una de sus creaciones. Se trata de un puente que el artista dibujó en uno de sus tantos papeles; papeles que por cierto el mismo fabricaba. En el boceto de este puente se puede una arquitectura muy sólida e innovadora. Este diseño fue inspirado en el año de 1502.

Se sabe que Da Vinci se inspiró en el sultán Bayezid II, quien estaba a cargo del Imperio Otomano. Este emperador deseaba establecer una conexión entre Estambul y la región de Galata. Pero, la distancia entre ambos territorios, más exactamente de sus costas, era de cientos de metros.

Una impresión 3D avala el proyecto del artista

Así que Da Vinci se dedicó a pensar una idea que pudiera cumplir el sueño de Bayezid. Fue así como logró crear el diseño único que hoy en día ha sido optimizado y presentando en la impresión 3D. En la época del famoso artista del renacimiento, este puente representaba una longitud de 280 metros.

El puente mismo lograba su estabilidad y armonía a través de distintos bloques de piedra. Esa fue precisamente la conclusión a la que llegaron los ingenieros del MIT. Es decir, el puente mantendría su armonía y su estabilidad sobre las aguas, debido a la misma acuñación generada por los bloques de piedra.

La razón por la que se decidió realizar la impresión 3D obedece a la razón de querer avalar dicha teoría. Esta versión de impresión 3D cuenta con un total de 125 bloques. Claro, la impresión tiene una dimensión que es inferior al puente real en una proporción de 500 veces.

Hubiese sido uno de los puentes más largos de la época

Hoy en día, la dimensión de un puente de 280 metros es algo muy común. Existen puentes a nivel mundial que pueden tener más de un kilómetro de longitud. Pero para la época de Da Vinci, esos 280 metros era una distancia tan amplia que de haber llegado a cuajar el proyecto, se habría convertido en uno de los puentes más largos del mundo.

Da Vinci se tomó entonces el trabajo de analizar hasta qué punto era sostenible la idea. El uso de los bloques de piedra debía ser distribuido de manera perfecta para evitar que se desplomara. Por otra parte, él consideraba que un puente con arco semicircular no era coherente para darle resistencia a la estructura.

De hecho, Da Vinci pudo reconocer que para lograr un puente de este tamaño se necesitarían de alrededor de unos diez pilares, distribuidos a lo largo de los 280 metros que separaban a las costas. Lo que buscaba el famoso artista del Renacimiento era construir un puente dotado de un solo arco.

Un puente que facilitaba la navegación de los barcos

¿Por qué? Porque al ubicar el puente entre dos costas y ubicar diferentes pilares, se impedía que los barcos no pudieran navegar por dicho territorio. La impresión 3D ofrecida por el MIT terminó de demostrar lo inteligente que era la idea de Da Vinci y por qué podía ser del todo viable.

Por eso, la impresión 3D logró ser estable y mantenerse rígida sin ningún problema. Sin embargo, hay que agregar que Da Vinci también considero el uso de unos soportes adicionales, ubicados en la zona lateral para que los movimientos excesivos no derrumbaran al puente.

Esta última “optimización” del puente obedecía a que Da Vinci esperaba garantizar la estabilidad del puente, aún en casos de terremotos. Una solución genial que evidencia todo el talento del artista y su vocación por crear invenciones únicas, pensadas teniendo en cuenta una gran diversidad de factores.

¿Cuál fue el destino de ese puente en la época de Da Vinci?

Actualmente no se tienen datos exactos sobre el destino que vivió este proyecto. De hecho, no se sabe exactamente sí el emperador Bayezid contrató al artista para ejecutar dicha obra y dirigirla. O bien, si fue el mismo Da Vinci quien tuvo la iniciativa de estudiar la viabilidad de su idea tras enterarse del anuncio efectuado por el emperador otomano.

Lo que estiman los historiadores es que su idea terminó siendo rechazada; porque en caso contrario, sobre dicho proyecto existiría una gran documentación al respecto; sobre todo teniendo en cuenta que por entonces, Da Vinci ya era bastante reconocido en diversos círculos por su talento y su gran vocación como ingeniero.

Con esta impresión 3D efectuada por el MIT, se puede constatar entonces la genialidad que representó este hombre en su momento. Muchas de sus ideas fueron descabelladas en el momento, tal como lo fue su iniciativa de fabricar un helicóptero y un submarino. Quizá dicho puente habría sembrado un hito en la historia de la arquitectura, que era otra de las disciplinas en la que trabajaba el genio italiano