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TECNOLOGIA

Gafas inteligentes sin sensores ni conexiones externas

El tema de la Inteligencia Artificial ha llegado hasta las gafas. Lo curioso es que no se trata de gafas súper optimizadas. Es decir, con circuitos integrados para interpretar los movimientos de tus ojos, que es el modelo que nos ha vendido hasta ahora la ciencia ficción.

Se trata de una Inteligencia Artificial que ha sido implementada en el mismo cristal. Lo que evita el tener que utilizar sensores y conexión a circuitos. De acuerdo a los desarrolladores de este cristal, esta tecnología superaría lo que hasta ahora representan los teléfonos móviles y tablets con reconocimiento facial.

Este producto ha sido desarrollado gracias al liderazgo del científico Zongfu Yu. Quien contó con la participación de expertos en ingeniería de la Universidad de Wisconsin-Madison. El método implementado, permite que el cristal quede adaptado a ciertas características. Así, se predetermina su funcionalidad para que reconozca un rostro específico.

La esencia se encuentra en el interior del cristal

Lo que ocurre es que a través de la esencia del cristal se establece un patrón sobre el modo en que se reflecta la luz. Y el modo en que esta coincide con el de una persona. De esa manera se gesta una pared sólida que solo puede ser desbloqueada por una única persona.

El éxito de esta tecnología se encuentra en que no necesita tener sensores ni conexión de circuitos. Por lo que su utilidad podría prolongarse durante meses o incluso miles de años. Representaría un sistema de seguridad muy sofisticado. Ya que no necesitaría para nada fuentes de energía.

De acuerdo al científico Zongfu Yu, el modo en que se trabaja sobre el cristal define la utilidad del reconocimiento facial. Lo que se busca es crear una red neuronal con diversos puntos donde la iluminación cambia. A largo plazo se utilizaría esta Inteligencia Artificial en gafas.

El futuro de estos cristales estaría en las gafas

Si quieres tener una idea más exacta de cómo se comportan los patrones al interior del cristal, te sugerimos ver este vídeo. Con la apreciación de las imágenes entenderás cómo funciona la estructura interna del cristal y cómo esta logra el reconocimiento de una persona.

La idea es aprovechar esta tecnología, para que sirva como un escudo biométrico que impida el acceso de una persona a determinadas zonas. Es decir, podría usarse como la llave de ingreso a tu casa. O bien, para delimitar el acceso al personal no autorizado.

¿Por qué el futuro de estos cristales estaría en las gafas?

Porque estas mismas podrían convertirse en la llave definitiva que terminaría de autorizar el acceso. En vez de realizar una réplica de cada cristal para una persona, se utilizaría un cristal estándar y su “red neuronal” se proyectaría a través de las gafas.

Sin duda alguna, esta innovación representa un paso adelante para contar con nuevas tecnologías sin sensores ni conexión.

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