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CIENCIA

Estos robots se comunican como hormigas para realizar tareas complejas

Robots hormigas: sí, la nueva generación de robots que ha sido optimizada para nuestra nueva era. Pero, ¿qué son estos aparatos? La fotografía con la que iniciamos esta entrada quizá no tenga mucho para decirte. De hecho, si te decimos que se tratan de pequeños robots hormiga es seguro que te sorprendas.

¿En serio lo son? Sí, esta clase de robot, en apariencia no tiene ninguna utilidad. Tanto así que si eliges uno solo de los robots vas a observar que su rendimiento es bastante bajo y que las tareas que debe realizar no tienen un alto impacto. Sin embargo, su éxito como maquinas optimizadas, recae en su talento para trabajar de manera cooperativa.

Los robots hormiga de esta imagen fueron desarrollados por el Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL) en Suiza. Se trata de una de las invenciones más avanzadas que existen, en tanto su misión es establecer conexiones que les permita actuar de manera conjunta y basándose en una red de comunicación.

La unión hace la fuerza

El pilar fundamental que sustenta la actividad de estos robots se encuentra en el algoritmo que les permite que el lema “la unión hace la fuerza” sea del todo sólido. Dicho algoritmo también les permite percibir objetos y obstáculos, para que puedan desplazarlos y limpiar el área con facilidad: de la misma manera que lo harían las hormigas.

Hay que destacar en el momento que esta tecnología representa a un grupo de robots hormigas mecanizadas. La mayoría de sus tareas se enfoca en la coordinación y en el efectuar labores complejas. La idea es que a largo plazo se pueda usar esta tecnología para realizar exploraciones, salvando a las vidas que se encuentren bajo los escombros de un terremoto.

El proyecto de los robots hormigas aún se encuentra en una fase muy inicial. Pero está inspirado del todo en el comportamiento de las hormigas, por lo que su esencia es del todo mecánica. Lo cierto es que para los desarrolladores, este modelo de cooperación realizado entre robots, ha demostrado la eficacia con la que se comportan los animales.

Un diseño pensado en las figuras de origami

El equipo de desarrollo de EPFL se siente muy orgullo de haberse inspirado en el comportamiento y rendimiento de las hormigas para establecer su algoritmo cooperativo. En el momento los robots hormigas son un tipo de prototipo sencillo que está categorizado como “tribots”. Su diseño, en parte ha sido pensado en las figuras de origami.

Parte de la coordinación con la que operan depende de los sensores infrarrojos, como también de los de proximidad, con los que se ha desarrollado su anatomía. Los sensores son fundamentales para que la lógica de su comportamiento se mantenga, lo mismo que el nivel de comunicación que se deriva de su algoritmo.

De hecho, el algoritmo ha sido pensado para que cada uno de los robots hormiga establezca comportamientos distintos. Es decir, a través de la comunicación, se generan jerarquías y roles para cada uno de los miembros del grupo. Esta asignación de roles depende en gran medida de la situación en la que se ven involucrados estas tecnologías.

Dividendo sus roles y su cooperación

Se habla por ejemplo de robots que asumen la labor de exploración, quienes información a los robots líderes. Los robots trabajadores mientras tanto tiene la misión principal de obedecer a las soluciones planteadas por los robots líderes. De esa manera y a través de otros roles, se trabaja en lo referente a los obstáculos que impiden a los robots hormiga continuar trabajando en el sector.

Más allá de la división de los roles, hay que entender que cada tribot puede elegir cambiar de rol dependiendo de la situación. En determinado momento puede ocurrir que un robot hormiga de categoría trabajador se declare como líder, para asumir el liderazgo de una sección en la que están operando.

En cierto sentido, el algoritmo y la optimización con la que operan estos robots es semejante al de las hormigas. Sin embargo, su experiencia y su modelo de trabajo va un poco más allá de todo el talento que pueden representar las hormigas reales. La persona a cargo del desarrollo de este proyecto es Jaime Paik, quien es el director del laboratorio de robótica del EPFL.

Un futuro promisorio

El trabajo gestionado por la EPFL es realmente muy importante para el campo de la robótica. En una era donde se busca flexibilizar las tareas del ser humano a través de los robots, esta optimización tecnológica demuestra el modo en que las tecnologías pueden sincronizarse para operar de manera ordenada.

La idea de que estas tecnologías puedan ser utilizadas en labores de rescate resulta muy atractiva y con toda seguridad, serán muchas las organizaciones que deseen que este proyecto siga intensificando su labor. Obviamente, a largo plazo no se trataría de robots hormigas de tamaño tan pequeño, sino de equipos mucho más robustos para realizar adecuadamente sus tareas de rescate.

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