¿Es cierto que los gatos odian mojarse?

Hasta las personas que tienen más respeto y cariño a sus gatos, recurren al agua para espantarlos. Sobre todo cuando se acuestan en la silla de tu ordenador, cuando se suben a tu cama o se les da por recostarse en tu escritorio. Los gatos parecen tener una fobia consagrada contra el agua y detestan mojarse.

Pero, ¿tienes idea de donde proviene ese terrible odio? O simplemente se trata uno de esos mitos que nadie quiere desmentir. Pues sí, de acuerdo a los científicos si existen razones fundamentadas para que los gatos se presenten como adversarios al agua.

El miedo de los gatos al agua se deriva simplemente de que han tenido poco contacto con este elemento. Genéticamente, su esencia se mantiene al margen de agua, sencillamente porque no están familiarizados con esta. Mojarse es algo que atenta con todo lo que han vivido sus ancestros.

Los gatos y su proceso de domesticación

Los gatos domésticos de hoy en día en España, son descendientes de la línea de gatos salvajes que se ubicaba en la zona Europa y África. Y por supuesto, también del gato salvaje que habitaba el Desierto Chino. El proceso de domesticación de este tipo de gato data de hace 9.500 años.

Desde antes de iniciarse ese periodo de domesticación, los gatos siempre se habían mantenido al margen del agua, evolucionado sin tener que relacionarse mucho con dicho elemento. Los primeros amos de gatos, en Chipre, se hicieron cargo de mantener al hato al margen del agua. Así que su evolución respecto al tema de no mojarse queda evidente.

De acuerdo a las palabras de Katherine Houpt, quien es experta en comportamiento animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Cornell, los gatos no se han visto obligados a recurrir al agua como alternativa para su estilo de vida. Solo acuden a esta como suministro para hidratarse.

El mojarse no es una inclinación natural

Mientras tanto, Jack Grisham, quien es director del zoológico de Saint Louis, afirma que la relación de los gatos con el agua ha estado también relacionada con la presencia de depredadores y presas de su entorno. Por ejemplo, en el caso de los leones, estos no prefieren mojarse en los ríos que se encuentran llenos de cocodrilos, por razones obvias de seguridad.

En cambio, en el caso de los leopardos, estos prefieren vivir en los arboles, para estar alejados de otros depredadores. En cambio, en el caso de ciertos gatos domesticados en el campo, suelen acudir a los estanques para capturar ranas. Algo similar ocurre con el gato pescador que es originario de Indonesia e India, el cual solo toca superficialmente el agua a la espera de que las presas caigan en su juego.

Los veterinarios no recomiendan bañar a los gatos en su fase de cachorros, por si quieres adaptarlos desde temprana edad. Los mismos gatos cuentan con un detergente natural en su saliva que les permite eliminar la grasa. Además, su lengua rugosa también es muy efectiva.

No es recomendable porque al hacerlo, se reducen las feromonas que les permiten interactuar con los otros gatos.