El desprendimiento del mayor Iceberg de la historia

Cada año que pasa, nuestro planeta se calienta más y más, favoreciendo el deshielo y la creación de iceberg tras iceberg.

¿Has escuchado hablar sobre las terribles consecuencias del deshielo de los enormes glaciares que se encuentran en las antípodas del mundo?

Bueno, la Tierra parece estar dándonos (de nuevo) una segunda oportunidad para detener el caos posible. Que puede surgir como consecuencia de la contaminación y el cambio climático.

El titular que mostramos hoy busca hacer reflexionar al lector sobre los peligros que implican el desecho y la producción industrial sin regulaciones ecológicas. El iceberg del que hablamos se encuentra ya flotando sobre las aguas de la Antártida, desde el pasado 10 de julio del 2017.

El titánico bloque de hielo abarca unos 5000 kilómetros cuadrados y pesa alrededor de un billón de toneladas. Las cámaras del proyecto MIDAS -de la NASA- permitieron precisar que este macizo iceberg se desprendió de la plataforma de hielo Larsen C.

El desprendimiento del gigante blanco ha llevado a muchos a pensar que es momento de tomarse el calentamiento global en serio. La naturaleza así lo reclama.

 

¿Qué tan rápido está subiendo la temperatura en la Antártida?

Mucho, y la mayoría de las predicciones no son alentadoras. Para tener una idea más clara de la gravedad del asunto, el iceberg que se desprendió y que se conoce ahora con el nombre de A68 cubre la misma porción de territorio que dos veces la ciudad de Nueva York.

Investigadores de las universidades de Swansea y Aberystwyth, que estuvieron monitoreando la fisura desde el 2014, su velocidad de desarrollo y su impacto posible, han calculado que la media de aumento en la temperatura de la Antártida es de 5 C°.

Las consecuencias de esta subida de temperatura son particularmente palpables en la costa noroeste de la península Antártica, pues allí fue donde ocurrió la separación.

Estos desprendimientos no son algo nuevo. Ya que tanto el Laboratorio de Propulsión a Reacción como la Nasa llevan más de tres décadas advirtiendo sobre el posible colapso.

 

La Antártida se divide en bloques de hielo gigantes

Desde hace treinta años a este punto, la aparición de nuevos icebergs se ha mantenido como una peligrosa constante, y a pesar de que la comunidad científica internacional ha lanzado múltiples manifiestos al respecto, el número de personas que parece estar convencidas de la necesidad de cambiar parece no ser suficiente.

Así, en el 2016 dos grandes porciones de la plataforma de hielo Larsen se quebraron y dispersaron por el mar.

El glaciar Totten, localizado en la Antártida Oriental, ha empezado a resquebrajarse también, según lo indican los informes de una comisión científica australiana que está en el sitio.

La disolución en el agua de varios de los gigantes flotantes podría causar que el nivel del mar suba hasta tres metros en diferentes costas del mundo. Esto sin duda alguna representaría el fin para un número importante de ciudades.

 

¿Una crisis evitable?

 El científico de la NASA, Eric J. Rignot, se ha estado preguntando qué pasaría si los seres humanos no implementan los cambios necesarios para detener  el deshielo masivo de la antártica.

La opinión del experto es que incluso si la crisis de las inundaciones comienza, el hombre tiene la capacidad para contrarrestar los efectos negativos del fenómeno, pero ¿será eso suficiente para mantener el equilibrio natural del planeta?

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