Como cuidar la piel de tu bebé

La piel de los bebés es muy delicada, frágil y permeable. Al ser mucho más fina que la piel de los adultos, queda más expuesta a irritaciones, erupciones e infecciones. Por eso su cuidado debe ser distinto y más centrado en las propiedades específicas de su piel. Necesita mayor protección frente a la desecación, a los factores ambientales que irritan la piel y a la deshidratación.

Además, hay hay que evitar en la medida de lo posible en los primeros meses de vida exponer a los bebés directamente al sol. Al ser su piel tan delicada, es muy fácil que esta llegue a quemarse. Lo mejor es aplicarle cremas de protección solar con factores por encima de 30, siempre media hora antes de la exposición al sol. Y si el tiempo que permanece en el exterior es alto, renovar la aplicación de las cremas cada 2 horas.

Como hemos dicho, la piel de un bebé necesita estar hidratada, pues tiende a secarse con bastante facilidad. Para ello es bueno el uso de cremas, sobre todo aquellas que contengan proVitamina B5 que ayuda a suavizar, proteger e hidratar al bebé. Este componente aumenta la capacidad de protección de la piel infantil y asegura su integridad. La mayoría de las creamas además, son hipoalergénicos y no contienen parabenos.

¿Cómo es la piel del bebé?

La piel de tu bebé puede llegar a ser un 60% más fina que la tuya o la de cualquier persona adulta, se seca con mucha facilidad y es más vulnerable a irritaciones, golpes, infecciones y alergias. Respecto al pH es prácticamente neutro. Y durante los primeros meses todavía no ha desarrollado las defensas que necesita para luchar contra determinadas bacterias.

No tiene apenas vello por lo que su capacidad de protección es mucho menor que en un adulto. Además la unión entre las capas es mucho más débil. Esto hace que sea mucho más fácil la perdida de calor y de agua. Además sufre continuos cambios de textura, debido a la reactividad vascular. Es muy fácil que se enrojezca o pierda color (palidecer). Otra característica es que les cuesta sintetizar la melanina, por lo que hay que evitar en la medida de lo posible su exposición al sol.

Hasta los 3 años de edad la piel de un bebé no termina de desarrollarse completamente, por lo que hasta entonces no estará completamente protegida frente a las agresiones medioambientales externas, tales como frío, sol, viento.

¿Cómo cuidar la piel del bebé?

  • Hidrátala: La aplicación de cremas hidratantes a diario está muy recomendada para el buen mantenimiento de la capa hidrolipidica (que actúa como protección) del bebé. Se aconseja que se apliquen después del baño ya que es cuando más sensible está. Los productos que se usen deben estar específicamente diseñados para los bebés y su piel. La cara también debe protegerse pero requiere además un cuidado dermatológico para restaurar la superficie cutánea, ya que esta parte del bebé está expuesta al viento, frío y a la saliva.

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  • Límpiala: La higiene de la piel del bebé es muy importante, y por ello se debe bañar al bebé todos los días. Un baño antes de cenar es muy relajante para el bebé y le ayudará a dormir por la noche.
  • Protégela: No se recomienda que los niños que tienen menos de 2 años estén expuestos de manera directa y prolongada al sol. La fotoprotección es muy importante y se aconseja el uso de gorros y sombrillas, así como filtros de fácil absorción y de origen mineral.

Productos para tu bebé

Cuidado del cuerpo

El objetivo de estas cremas es reforzar la función barrera de la piel del bebé. Hidratan intensamente y protege la piel del bebé de cualquier irritación. Hace que la piel tenga más elasticidad y sea más suave gracias a la proVitamina B5, además de absorberse fácilmente.

Existen cremas especificas para después del baño. Son esenciales para la higiene diaria del bebé y actúa limpiando suave y respetuosamente su piel. Sus fórmulas con tensioactivos suaves evita la deshidratación de la piel y el equilibrio cutáneo se ve protegido.

Para el cuidado de la cara

Lo mejor es usar cremas con protección solar entre 15 y 30. A parte de proteger a tu bebé del sol también hidrata su piel. Es una crema ideal para aplicar cuando vas de paseo con tu bebé.

Para evitar que la cara de tu bebé se enrojezca en otoño e invierno por el frío, hay cremas especiales para el viento. Suelen contener un 5% proVitamina B5 que cuida, protege y repara la cara de tu bebé. Gracias a estos productos la superficie cutánea que ha sufrido enrojecimiento se restaura.

Para el cuidado del culito

La zona del pañal es una zona especialmente delicada, expuesta a descamaciones y rojeces. Hay cremas suaves protectoras pensadas para los primeros meses de vida y para proteger su fragilidad. Su fórmula consigue aislar la piel de los agentes irritantes a través del ácido de zinc y su función antiséptica.

Cuando la piel está irritada, se puede usar una crema reparadora que contenga óxido de zinc. Funciona creando una barrera para que la piel pueda regenerarse. Algunos bebés tienen la piel atópica o sensible por lo que necesitan más protección. Esta crema es perfecta cuando tu bebé va a exponerse mucho tiempo al pañal, como por ejemplo por la noche.

Para casos más graves de irritación e incluso infecciones. Podemos emplear una crema reparadora con miconazol tiene propiedades astringentes, antifúngicas y regeneradoras. Su fórmula evita que aparezcan y se desarrollen microorganismos, además de reparar y proteger de escoceduras.

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