Cómo argumentar contra los terraplanistas

El tema de los terraplanistas esta cada vez más en moda. Muy a pesar de encontrarnos en un siglo donde la ciencia y la investigación acreditan muchas verdades, aún existe gente escéptica que acepta teorías un tanto alocadas. El concepto de que la tierra es plana, nos remite a la época misma de antes de la colonización de América.

Los terraplanista argumentan que la tierra representa un disco redondo, pero plano. Es decir, que la Tierra, tal como la entendemos no representa una superficie esférica, sino que es del todo plana. A esto se le agrega que los limites del disco plano, estaría rodeado por un muro enorme de hielo. Ese muro representaría a la misma Antártida.

¿Cómo luchar entonces frente a los terraplanistas? ¿Cómo intentar entrar en razón con las teorías que ellos defienden? ¿Vale la pena entrar en dialogo con una persona que ha aceptado una lista de ideas propagadas por alguien que en muchas ocasiones no tiene formación científica?

Ya sea porque quieras argumentar contra un terraplanista, o porque quieras entender la magnitud de las teorías terraplanistas, lo más oportuno es que leas este artículo. Aquí te resumiremos las ideas claves que no tienen fundamento alguno de los terraplanistas y cómo percibirlas desde la teoría científica.

El experimento Bedford

El experimento Bedford fue realizado por Rowbotham en el Canal Old Bedford de Inglaterra. El experimento consiste en colocar banderas sobre navíos para así identificar la curvatura de la tierra al avanzar sobre el agua.

Rowbtham comprobó que sí es posible observar las banderas más allá de los 10 kilómetros cuando lo lógico sería que no se pueda ver más allá de 5 kilómetros. La explicación a este suceso se deriva de una refracción provocada por la misma atmosfera, lo que hace que la barca se refleje en el agua. Es algo similar a lo que ocurre con los espejismos del desierto.

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Los sentidos

El otro aspecto por el cual no podemos observar la curvatura de la tierra se debe a nuestros mismos sentidos. La tierra tiene una extensión de 510.072.000 de kilómetros de superficie. Así que en ese sentido solo representamos un pequeño microbio.

Esa es la razón por la que nuestros sentidos siempre nos dejan ver la realidad como algo plano. No hay manera de deducir la curvatura a través de la vista.

El tema de las constelaciones

Los terraplanistas opinan que los astros no cambian de posición. Es decir, si la tierra no se mueve ni gira sobre sí misma. Lo que tumba esta tesis es que en efecto las constelaciones sí se están moviendo, pero “nosotros” al estar en la Tierra también nos movemos con ellas.

Esta tesis se puede tumbar en tiempo real si tienes un amigo en las antípodas. Si te colocas de acuerdo con esa persona ubicada al otro lado del mundo y graban en tiempo real el cielo nocturno, se podrá identificar que el movimiento es distinto en ambos casos.

Ya que en el hemisferio norte, las estrellas giran en sentido antihorario. En el sur, en sentido horario.

Los cuerpos celestes

Se opina que los cuerpos celestes son en realidad luminarias, discos ubicados allí, en el cielo para emitir un resplandor. Fundamentan esta tesis en que a la hora de observar dichas luminarias en un telescopio, estas tienen una apariencia del todo distinta a la presentada en los libros científicos.

La respuesta se encuentra en que un telescopio no tiene suficiente potencia para percibir una estrella tal como es. La refracción de la atmosfera aporta en ello. Por eso, objetos más cercanos como la luna o los planetas sí pueden ser percibidos tal como son.

No existe gravedad, estamos pegados al suelo por aceleración

Los terraplanistas asumen que lo que nos tiene pegados a la tierra es el hecho de que esta impulsada por aceleración. Eso nos mantiene pegados al suelo. Si alguien está en una zona “curva” del planeta, debería caerse, según su punto de vista.

Este argumento es absurdo. Si la tierra estuviese en constante aceleración se superaría la velocidad de la luz. Lo que ocurre es que en la Tierra existe un fenómeno llamado dilatación temporal. Este fenómeno es el que se hace cargo de que la velocidad de desplazamiento de la tierra no la experimentemos.

Y en esta forma de apreciación del tiempo, la gravedad representa una variable esencial: es la que determina el peso y el volumen de la realidad en la que vivimos.

Los viajes en avión serían más rápidos

A la tesis de que la tierra gira sobre sí misma, los terraplanistas opinan que si un avión sube al cielo y permanece en el mismo punto, el mismo movimiento de la tierra lo hará llegar a su destino. Como la tierra es “plana” para ellos, es necesario desplazarse en línea recta.

Lo que tumba esta tesis es que simplemente los aviones, al pertenecer al planeta, están afrontando también la rotación. Es algo imperceptible para nuestros sentidos. Así que el avión si necesitará luchar contra ese “efecto” imperceptible, además de las condiciones tiempo y espacio que impone el planeta.

Por si fuera poco, siguiendo el mismo razonamiento de los terraplanistas, se pudo comprobar que un vuelo entre Sidney a Buenos Aires representa un viaje de 11.800 kilómetros. Esto no podía ser posible de concretarse en un mapa con forma de disco y plano como en el que creen los terraplanistas.

El agua no puede pegarse a la tierra

Este es probablemente uno de los argumentos más ingenuos que existen. Argumentan que si la tierra fuera esférica, está no tiene razones para adherirse a la superficie. La idea se complementa con el hecho de que tampoco existiría la fuerza del agua, es decir, las corrientes, si así fuese.

El asunto que tumba esta tesis se encuentra en que el agua siempre tiende a estabilizarse sobre su superficie. Además, es la misma gravedad que tiene la Tierral a que se hace cargo de atraerla. No se debe hablar de una superficie, porque la tierra es una masa esférica donde entra en juego la ley de la gravedad.

Si aplicas la misma lógica sobre una esfera de cristal, esta no posee la potencia suficiente para permitir que el agua se distribuya en torno a esta. Naturalmente, tendería a resbalar, para ubicarse en una superficie plana. Pero en la esfera de cristal que tienes en tu mano, no entra en juego aspectos como la rotación y la traslación de la Tierra, que sí aportan a ese equilibrio entre los océanos.

El gran muro de hielo

Finalmente, para no alargar demasiado este tema y ahora que ya tienes ciertos fundamentos científicos para derrotar a cualquier terraplanista, no sobra tumbar también la teoría de que la Tierra se encontraría rodeada por un bloque de hielo. Razón por la cual no se puede ir “más allá”, dentro de la cosmovisión de los terraplanistas.

Esta tesis se refuta con facilidad. Se han realizado un gran número de expediciones a la Antártida que avalan que no existe ningún muro. La Antártida es simplemente un “continente” de hielo. Por lo demás, la Antártida es fría y representa ese gran “bloque” de hielo, precisamente debido al modo en que el Sol la impacta y también por el modo en que fluyen las corrientes de aguas frías y calientes.