Cápsulas de insulina para la diabetes

En la actualidad, los pacientes con diabetes todavía tienen que sufrir el incómodo pinchazo de la aguja cada vez que necesitan suministrarse insulina. Pero puede que estas moletas inyecciones tengan sus días contados gracias al uso de cápsulas de insulina. Según las últimas noticias el método actual para suministrar insulina podría quedar pronto obsoleto y descartado.

Desde hace unos años el MIT (Massachusetts Institute of Technology), en conjunto con otros centros de estudios e investigaciones, como el Colegio de Medicina de Harvard, el Brigham and Women’s Hospital y la empresa farmacéutica Novo Nordisk, ha estado investigando una alternativa sustentable e indolora para aplicar insulina.

Los bosquejos del proyecto finalmente han visto la luz. Y ahora sabemos que lo que estos ingenieros habían estado desarrollando eran unas cápsulas de insulina orales con microagujas. Estas cápsulas una vez ingeridas y en el estómago, inyectan la insulina directamente a las paredes del estómago.

Este producto podría beneficiar a buena parte de los 415 millones de personas que padecen de diabetes en el mundo.

Cerca de llevar a cabo uno de los avances médicos más importantes del siglo

Estas cápsulas de insulina para la diabetes aún se encuentran en la fase de prueba. Sin embargo, los protocolos de calidad con los que se están trabajando permiten pensar que se tratará de un producto muy seguro, práctico y sencillo de usar.

Al probar la cápsula en cerdos, los científicos han llegado a suministrarle hasta 300 miligramos de insulina al animal porcino.

Subsecuentes intentos con dosis mayores han arrojado resultados positivos. Lo que ha permitido, incluso, llegar a  aplicar hasta 5 miligramos de insulina por cápsula.

Con este logro ya casi está cubierto el requerimiento de insulina de los pacientes con diabetes tipo 1. Las pruebas para el tratamiento para diabetes tipo 2 aún están en la fase preliminar.

Quizás a algunas personas la idea de tener una microaguja dentro del estómago pueda causarle angustia o nervios. Pero en realidad los avances tecnológicos que esta cápsula va a brindar se han venido estudiando desde hace ya algún tiempo.

De hecho, la idea de crear una cápsula-inyección no es nueva. Un proyecto anterior ya había implementado un prototipo similar. Con una cápsula que tenía múltiples agujas. Usada para suministrar medicamentos en las capas gruesas del estómago.

Cómo está hecha la Cápsula

En lo que respecta a la constitución de la pequeña cápsula (esta apenas llega a alcanzar las dimensiones de un arándano). La aguja de este instrumento médico está hecha con casi con un 100% de insulina comprimida. El resto de la cápsula está hecho con materiales biodegradables que no penetran en las paredes del estómago.

Un detalle interesante sobre el estómago es que las capas interiores no contienen sensores receptores del dolor. Por lo que el piquete necesario para suministrar la inyección no producirá ningún tipo de dolor físico.

Muchas personas se sentirán tranquilas al saber que el porcentaje de probabilidades de que la aguja logre inyectar completamente la insulina es total. No importa qué tanto se mueva el paciente, la cápsula llegará a donde tiene que llegar.

El alto grado de asertividad de la inyección tiene mucho que ver con el mecanismo de orientación desarrollado por los investigadores del IMT.

Estos ingenieros profesionales, imitando el caparazón de la tortuga leopardo. Un caparazón que evolucionó para ayudar a su huésped a voltearse cada vez que no esté en el sentido correcto. Han dotado a esta cápsula de insulina de una forma que le permite mantener siempre la posición adecuada para que la inyección se active.

Por lo que se tiene previsto, una vez que el dispositivo interno de la cápsula se active, el suministro de la insulina se llevará a cabo automáticamente sin problema. Este proceso puede llegar a durar hasta una hora en completarse.