ADN de Tiburón contra el Cáncer

El gran tiburón blanco está considerado como una de las especies más fascinantes y temibles del planeta. Puede llegar a medir una longitud de 6 metros y se pueden sumergir a una profundidad de hasta 900 metros.

Desde el año 1958 existe un registro de ataques de tiburón en todo el mundo. Y desde entonces se llevan registrados más de 2500 ataques de tiburón en todo el planeta, de los que 500 resultaron mortales. La aguas más peligrosas en cuánto a numero de ataques se sitúan en Florida.

Es tal la fascinación que se tiene por este animal, que en 1975 fue llevado a la gran pantalla convirtiéndose en una de las películas más famosas de toda la historia.

ADN del gran tiburón blanco

Los tiburones son una de las especies más estudiadas por los científicos. Son incontables los estudios que se han realizado, sobre todo aquellos relacionados con su genoma. Hace poco los expertos descifraron completamente el genoma del gran tiburón blanco. Una vez logrado, lo compararon con el del ser humano y el del tiburón ballena.

Dicha labor fue realizada por expertos del Centro de Investigación de Tiburones, la fundación Save Our Seas, Instituto Investigativo Guy Harvey (GHRI), Escuela Medicina Veterinaria Universidad Cornell y el Acuario de Bahía Monterrey.

En el estudio se dejan ver las variaciones evolutivas en la genética de este animal. El hallazgo arrojó que algunas cadenas de ADN del tiburón sufren cambios que consisten en la adaptación celular. Este fenómeno se conoce como “selección positiva”.

Dicho efecto lleva a la producción de genes que permiten su estabilidad. De esta manera, se fortalece el engranaje de protección de genes para frenar los daños en el ADN. De igual forma, participa en la clasificación positiva y en el florecimiento del equilibrio genómico.

Los seres humanos sin embargo poseemos inestabilidad en el genoma producto del deterioro en nuestro ADN. Está inestabilidad nos predispone a sufrir de cáncer y otras afecciones inherentes a la edad.

Alta variabilidad genómica

Otro descubrimiento fue la numerosa presencia de transposones, en específico, uno llamado Long Interspersed Elements (LINE), que son componentes que pueden migrar a cualquier parte del genoma. Los expertos señalan que este fragmento móvil ocasiona la variabilidad genómica, al crear rompimientos en la estructura molecular del ADN.

Según el doctor del Colegio Veterinario de la Universidad Cornell, Michael Stanhope, los transposones están ligados al ADN; específicamente, se centran en la restauración del material genético.

Otros estudios señalan que también hay coincidencias de este fenómeno celular en el tiburón ballena, una especie que es conocida por su perdurabilidad.

Escudo contra el cáncer

Los factores exponen que el desarrollo del cáncer no necesariamente está ligado a un mayor número de células. En el caso de estos animales, se pensaba que por ser más grandes eran más propensos a esta enfermedad, pero el estudio revela lo contrario.

Su masa corporal ha evolucionado para blindarse contra este trastorno degenerativo. Así mismo, desvelaron otros ajustes en el progreso del gen, vinculado a la sanación de heridas. Este proceso se da incluso en grandes heridas.

A pesar de ser una especie muy valorada en el ámbito científico, se encuentra en peligro de extinción. Los investigadores afirman que esto es un gran descubrimiento del genoma del tiburón.

La investigación podría abrir nuevos caminos para combatir el cáncer. Esperan que estos descubrimientos sirvan para concienciar sobre la protección de esta y otras especies de escualos.

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